05/03/2008
Vaya vinazo, el segundo vino de la bodega nos dejó en silencio
Por primera vez bebiendo entre amigos, me sentí avaricioso. Abrimos un Petit Mouton Rothchild de 1998 que compramos en nuestra última Ruta de Vino por Burdeos.
Después del primer sorbo, me inundó el insano pensamiento de retirar la botella, inventar una excusa, decir que estaba malo, llenar mi copa hasta el borde, tragarlo sin pensar, para después expulsarlo en silencio y disfrutarlo en soledad. Que cosas pasan eh!
Una pasada de vino, seguramente el mejor que he catado nunca. De todas formas tengo la seguridad de que este sentimiento tiene que ver con el momento en el que lo compré, después de visitar la bodega donde lo elaboran y de catar una muestra de su hermano mayor Chateau Mouton Rothchild de 2006.
Para que luego digan que el enoturismo no influye en el gusto por el vino y además fideliza.
Os pongo link de la Web de la bodega y algunos comentarios del vino.